miércoles, 26 de junio de 2013

Una tarde de Domingo en la Guardia

Hay que pagar cuentas así que Filiberto se decide a cubrir otros turnos y sumar horas extras. Así se lo manifiesta a su Supervisora y rápidamente le consiguieron el turno tarde del Domingo en la guardia. Esta idea le encantó a Filiberto ya que con su experiencia en Cuidados Críticos estar en un área de Emergencias era muy apasionante el desafío.

Llegó finalmente el día Domingo y Filiberto se presentó ante el Supervisor de la Guardia quein rápidamente lo mostró todo, le dio unas veinte planillas diferentes para llenar por cada paciente que atendiera y además le mostró un listado de cinco camilleros a quien podía llamar para el traslado de pacientes dependiendo las necesidades de lo que el trabajo le demandara, aclarándole que quizás y con mucha suerte alguno le contestaría. La emoción superó a la desesperación de todo lo que le dijeron en cinco minutos y comenzó a trabajar con una paciente que estaba con cefaleas desde una semana y que como Hospilandia estaba cerca de la casa de una amiga había pasado por ahí a ver si le recetaban algo y lo compraba con descuento de su OS


Habían pasado ya un par de horas desde que había llegada Filiberto a la Guardia y sólo habían consultado dos pacientes por cuestiones menores y la Sra de las Cefaleas que estaba muy ocupada hablando por celular mientras espera algún tipo de receta. Esta situación animó a Filiberto a preguntarle a la administrativa de la Guardia si el ritmo de trabajo era siempre así; a lo cual ella le respondió ¨… siempre que hay fútbol es así¨.

La tranquilidad continuaba y hasta sus compañeros habían desaparecido, lo cual llevó a pensar a Filiberto que al parecer cuando hay partido a nadie le duele nada. Mientras le daba vueltas esta loca idea entro por una paciente joven diciendo que tenía una hemorragia, rápidamente Filiberto repasó en su cerebro las posibles complicaciones de una hemorragia y el examen físico que debería hacerle a la paciente, lo cual realizó sin más demora, mientras las cuatro amigas de la paciente hablaban por celular contando que estaban en la guardia socorriendo a y ¨Luz¨ (la paciente). Filiberto no veía sangre en ningún lugar, ya que buscaba la hemorragia de mencionaba la paciente y ante tal desconcierto le preguntó: ¨… disculpe señorita ¿dónde es la hemorragia?¨ … a lo cual la paciente le contestó ¨¿es Ud ciego o qué? … mire mi dedo!¨; con sorpresa Filiberto observó su dedo índice con una curita la cual procedió a remover y observar que la hemorragia era una gota de sangre en una herida cortante de unos tres milímetros … sin hacer mayor comentarios, le realizó una curación plana mientras la paciente también hablaba por celular diciendo ¨… en cualquier momento me van a tener que colocar un suero¨. El estupor y asombro de Filiberto era indescriptible para la escena y la desilusión de las dos emergencias que había atendido hasta ese momento.

Pasaron las horas y llegó el momento de irse, ya eran las nueve de la noche y como todo era muy loco la gente empezó a llegar a la guardia y el rítmo que el esperaba empezó justo cuando se iba … y sí … el partido de fútbol había terminado.


Por suerte … sólo ocurre en el fantástico Mundo del Revés.   

No hay comentarios:

Publicar un comentario